Ropa de verano, también en invierno
Con la delicada situación económica que nos ha tocado vivir, cualquier idea que nos ayude a ahorrar es bienvenida. En el artículo de hoy te explicaremos unos trucos con los que podrás aprovechar algunas prendas y accesorios de tu vestuario más veraniego, para los próximos meses de otoño-invierno.

Coge lápiz y papel y toma buena nota de los pantalones, camisas e incluso vestidos, que podrás utilizar en la época más fría y lluviosa del año. Cuando tengas que hacer el cambio de armario y sustituir toda tu colorida y fresca ropa de verano por las prendas de abrigo típicas del invierno, te recomiendo que no saques de tu guardarropa los jeans.

Las prendas denim son un básico tanto en verano, como en plena temporada invernal. Los pantalones vaqueros, los shorts y las fadas en versión mini se quedan en tu vestuario de invierno, especialmente si son tonalidades oscuras que no desentonarán en absoluto con la nueva estación.

Ropa de verano, también en invierno
Para no pasar frío en las piernas y aprovechar esos bonitos y provocativos shorts, faldas y vestidos, puedes recurrir a los leggins. Una prenda muy cómoda con la que además de protegerte de las inclemencias climáticas, podrás conseguir un look sugerente y sensual.

En este sentido, también puedes aprovechar tu bonito vestido de verano por muy escotado o corto que sea. Si tu prenda tiene un diseño en colores oscuros o estampados discretos, puedes abrigarte con un jersey de cuello alto y no pasarás ni gota de frío. Pero antes de nada asegúrate de que el diseño de ambas prendas combina a la perfección, por ejemplo un vestido de rayas con un jersey monocromático en negro.

Otras prendas que también puedes aprovechar en invierno son las sudaderas, las chaquetas de punto, y las camisas de manga corta con un jersey de pico encima. Prepárate para descubrir qué otras prendas más tienes en tu armario, que puedes utilizar también en invierno. Es importante que el diseño y los colores guarden cierta armonia también con la época más fría del año, para no revelar nuestro pequeño truco.