Consejos para elegir el ramo de novia
El ramo es uno de los complementos más importantes de la novia el día de su boda, yo diría que tanto como el maquillaje o el peinado ya que va a darle el toque final a un estilo que ha sido elegido con muchísimo mimo y detalle, así que esto debe elegirse también con mucho cuidado ya que uno inadecuado echaría al traste un look maravilloso, de la misma manera que si el look no está muy completo el ramo puede completarlo y dejarlo fantástico.

Te daré unos cuantos consejos para elegir el ramo de novia y que así puedas tener el más acertado en función del resto del look. Toma nota:

– El ramo es para lucirlo durante todo el día así que lo principal es que sea cómodo. Olvídate de diseños aparatosos que resultarán incómodos al par de horas, es mejor algo más sencillo pero que no te moleste.

– Tiene que ser del mismo estilo que el vestido de novia y que la boda en sí, es decir, si es una boda por la iglesia tiene que ser un ramo acorde a ello, al igual que si es una boda rural no podrás llevar un ramo muy elaborado ni elegante porque no pegará.

– Tanto el lugar del banquete como la época del año influyen en el tipo de ramo, principalmente porque las flores son diferentes en cada época y también porque hay unas que lucen mejor en unos ambientes que en otros.

– Tu físico también tiene mucho que ver. Por ejemplo, si eres de piel morena elige algún ramo que tenga mucho colorido ya que te quedará bien, pero si eres de piel clara es mejor que no elijas azules ni violetas ya que le darán más frialdad a tu rostro. Si eres pelirroja te quedará genial cualquier ramo en tonos pasteles.

– Si eres alta lo ideal es un ramo alargado y voluminoso para endulzar tu aspecto, pero si eres baja es mejor que lleves un ramo corto con flores pequeñas y que tengan forma redondeada.

– El vestido es también una parte fundamental para la elección del ramo. Si llevas un vestido corto y sin cola elige un ramo bouquet, mientras que si llevas un vestido largo y con cola o velo el mejor diseño es el ramo en cascada o con caída. Si llevas un vestido con muchos bordados o pedrería, decántate por un ramo sencillo que tenga muchos tallos verdes y poca flor. Si el vestido es muy voluminoso elige flores que no lo sean, y viceversa.