Calcetines con sandalias
El hecho de llevar calcetines con sandalias siempre nos ha parecido aberrante y muy “guiri”, algo que nunca se ha entendido y que visualmente siempre ha sido un espanto, especialmente si los calcetines que se llevan puestos son de color blanco. Pues bien, todo esto no está ahora tan mal visto y desde hace un tiempo se está convirtiendo en tendencia el hecho de llevar sandalias y también calcetines, eso sí, que sean de algún color o diseño y que combine con el estilo que lleves. Toma nota de estos consejos para acertar si te atreves con calcetines y sandalias:

– Lo ideal es que las sandalias tengan un poquito de tacón y sean un poquito cerradas, casi zapatos, el efecto visual será mucho más bonito que si son totalmente descubiertas.

– El tamaño de los calcetines tiene que ser medio, ni muy cortos ni muy largos. Lo ideal es que te queden a la altura de la pantorrilla pero remángatelos un poquito, que no se vean totalmente estirados porque no queda nada bien. Si los llevas con sandalias totalmente descubiertas es mejor que sean muy cortitos.

– Los calcetines que vayas a tener para ponerte con sandalias que sean únicamente para eso ya que si los utilizas con otro tipo de calzado cerrado siempre se mancharán un poquito y luego se te verán sucios o desgastados.

– Te quedarán genial si te los pones con algún vestido o falda pero que no sean muy cortas ni tampoco que se encuentren a la misma altura ambas prendas. No te los pongas con shorts.

– También te quedarán bien con pantalones piratas o con largos que puedas llevar remangados, muy de moda últimamente.

– La combinación de sandalias con calcetines te quedará espectacular si tienes las piernas largas. Si es así, lleva una camiseta discreta para que las protagonistas de tu look sean tus piernas y los calcetines.