Zapatos de charol
Algunas prendas, complementos y zapatos ocupan un lugar imprescindible en nuestro armario, son esas tendencias a las que parece que no les afecta el paso de los años, especialmente en una industria como la moda en continuo y permanente cambio.

Los zapatos de charol son una de esas propuestas que desde hace años encontramos en las estanterías de cualquier zapatería de diseño, y todavía continúa de vanguardia. Sin embargo, es un material bastante incómodo a la hora de limpiar, y no siempre gusta a todas las mujeres.

No soy muy aficionada a este tipo de zapatos, pero no por una cuestión de gusto sino de comodidad, este material en concreto es más incómodo para los pies, por lo que es bastante frecuente que termine haciéndonos daño. No se adaptan totalmente a nuestro pie y es bastante rígido, así que conviene esperar para que se ajuste a nosotras y podamos utilizarlos con total comodidad.

Si apuestas por unos zapatos de este material, te aconsejo los que dejan al descubierto dos o tres dedos del pie, o como los expertos en la materia llaman, Peep Toe. En color negro son fáciles de combinar y son perfectos tanto en primavera como en verano, incluso puedes lucirlos también en otoño, si el tiempo no es demasiado desagradable.

A la hora de combinarlos te aconsejo que recuerdes que este tipo de calzado es bastante elegante y salvo pocas excepciones es mejor apostar por prendas un poco más sofisticadas. La ropa más urbana y casual no suele favorecer, aunque todo es cuestión de encontrar modelos diferentes y atrevidos, y probar estilos nuevos.

Cuando vayas a limpiar tus zapatos o botas de charol recuerda que existen en el mercado unos productos específicos para este material, aunque un truco casero de lo más eficaz es pasar un poco de algodón empapado en aceite de oliva. Esto ayuda a mantenerlos perfectos durante mucho más tiempo.