El brocado, una vuelta al barroco
Era una de las grandes propuestas para este otoño-invierno, y no defraudó. Y es que el brocado se ha convertido en uno de los hitos de esta temporada: inspirados en el movimiento artístico de los siglos XVII y XVIII, los looks creados por varias de las grandes marcas de la moda como Roberto Cavalli, Max Mara y, sobre todo, Balmain, son verdaderas obras de arte listas para ser trasladadas al armario. Junto con apliques de metal y detalles en oro, el brocado intenta trasladarnos a un estilo próximo a la realeza de aquella época.

Con estas propuestas, seguidas y copiadas ya por las marcas más asequibles, los diseñadores pretenden introducir un toque de sofisticación en nuestros outfits. En el brocado vemos el gusto (totalmente barroco) por el exceso y la extravagancia, lleno de colores vibrantes y telas que producen de todo menos pasar desapercibidas, con brillos y texturas sorprendentes, lo que hace la prenda algo original y muy vistosa. Por estas razones, debemos saber que si decidimos hacernos con una prenda de estas características, tenemos que tener mucho cuidado al utilizarlas y combinarlas con el resto de nuestro ropero: el brocado va a atraer toda la atención del look, por lo que debemos darle todo el protagonismo. Si es un vestido, combínalo con unos botines de cordones negros o de plataforma. Si es un blazer, con una camisa y unos pantalones pitillo negros.

Esta tendencia es una manera ideal de resolver la pregunta de “¿qué me pongo?” cuando necesitamos algo ideal para lucir en una noche de fiesta. Nada mejor para impactar. Pero si no te atreves con un total look y eres más clásica, también puedes seguir esta tendencia, dándole vida y color a tu look con un toque en uno de tus accesorios, como una cartera, un anillo o unos botines. Seas como seas, el brocado es para ti.