No olvides tu caligrafía: dice mucho de tu personalidad
Dicen que la forma en la que escribes dice mucho de ti, la caligrafía es una forma de analizar la personalidad de una persona. De hecho, la grafología es el estudio de la letra y es que, a partir de lo que escribes, es posible inferir ciertas actitudes o rasgos de tu carácter. Por ejemplo, si escribes con letra grande eres sociable, te gusta rodearte por personas y adoras la atención. También puede significar que aparentes ser valiente y tener mucha seguridad. Por el contrario, si tu letra es pequeña entonces es más fácil que seas tímido e introvertido, estudioso, concentrado y meticuloso.

Los profesionales que estudian la caligrafía también se fijan mucho en la inclinación de las letras y las frases cuando escribes sobre un cuaderno. La inclinación a la derecha denota que estás abierto a vivir nuevas experiencias y disfrutas conocer gente. Mientras que a la izquierda, tiendes a ser un poco cerrado con la gente, y prefieres trabajar tras bambalinas. Si eres diestro y tu letra se inclina hacia la izquierda, podría significar que eres rebelde.

El espacio entre las letras también es otro punto clave. Si es amplio es que aprecias tu libertad y no te gusta sentirte abrumado o rodeado por mucha gente. Por contra, si es angosto es que detestas estar solo y por ende tiendes a rodearte por gente y a veces puedes ser intrusivo.

En cualquier caso, sea como sea tu escritura siempre se puede mejorar la caligrafía para que las letras sean más bonitas y fáciles de leer. Algo muy importante cuando escribimos cartas o postales navideñas, que a pesar que cada vez más se envía en formato digital por las redes sociales o mensajería instantánea, no hay nada más bonito que recibir una carta o tarjeta personalizada escrita por alguien a quien aprecias. Con lo que escribas puedes imprimir un libro o presentarlo en multitud de formatos para sorprender al destinatario.

Para escribir bien es fundamental usar un bolígrafo o lápiz con una empuñadura suave, sobre todo si tiendes a sujetarlo con demasiada fuerza. También elige papel con renglones para practicar y papel más resistente si vas a escribir algo para conservar.

La posición en la que escribes también es clave, si puedes trata de sentarte recto y estar cómodo. Pero no te pongas demasiado rígido ni incómodo. La escritura bonita no debe ser una tarea dolorosa. Finalmente, sujeta el bolígrafo holgadamente. Hay muchas formas “correctas” de sujetar un bolígrafo o lápiz. Algunos lo sujetan contra el dedo medio con los dedos índice y pulgar, algunos presionan con las yemas de los tres dedos, algunos apoyan la parte trasera del bolígrafo en el nudillo base del dedo índice y algunos la apoyan en la membrana interdigital entre el índice y el pulgar. Lo importante es que te permita escribir sin dolor en la muñeca o los dedos.

Por último, si lo tuyo no es la caligrafía y prefieres algo más moderno siempre te quedará la impresión digital, algo que se está imponiendo frente a la escritura artesanal.